En la práctica, esto se traduce en dos ventajas claras: primero, detecta cambios de flujo de manera estable, útil para identificar caídas por filtros sucios, obstrucciones o variaciones de ventilación. Y segundo, entrega una señal analógica 4–20 mA, muy fácil de integrar a un PLC, un registrador o una tarjeta analógica, para que puedas visualizar tendencias, generar alarmas o activar acciones de control sin complicarte con la conexión.
